Pruebas Serológicas De Detección
Del VIH.
Se
denomina pruebas serológicas a las realizadas sobre el suero, uno de los
componentes de la sangre, para detectar anticuerpos. De este modo existen análisis
serológicos para detectar distintos tipos de enfermedades: hepatitis B,
sífilis, chagas, toxoplasmosis y VIH. Habitualmente se usa la expresión
"seropositivo" como sinónimo de VIH positivos, pero ambos términos no
significan lo mismo: la persona VIH positiva es seropositiva para el VIH.
La
primera prueba que suele hacerse para detectar la presencia del virus es
conocida como ELISA - Enzyme Linked Immuno-sorbent Assay (prueba de
inmunoenzimática)-. Existen otras similares pero esta es la más frecuente. Esta
prueba, como toda prueba serológica no reconoce el virus, sino los anticuerpos
generados por el organismo para defenderse de él. Es decir, si hay anticuerpos,
hay virus.
Toda
prueba diagnóstica posee dos características: la sensibilidad y la especificidad.
La primera se refiere a la capacidad de detectar la presencia de determinada
sustancia; la segunda se refiere a la capacidad de excluir toda sustancia que
no sea la efectivamente buscada.
ELISA
es una prueba muy sensible, ya que ante la mínima presencia de anticuerpos del
virus, e incluso elementos similares, dará un resultado positivo. Si el estudio
da negativo es porque efectivamente el virus no está presente.